viernes, 28 de noviembre de 2014
POLLUELOS MUTANTES VS RÉMORAS MUDTANTES
El artículo publicado por Carlos Raúl Hernández titulado “Polluelos Mutantes” el domingo 23 de noviembre de 2014 en El Universal, representa la más clara expresión de los jerarcas, RÉMORAS MUDTANTES de los partidos políticos Primero Justicia y Acción Democrática. Allí acusa sin nombrar a Leopoldo López de ser un aparecido y sin formación en la política. Hace semanas que viene escribiendo, implícitamente contra él y su propuesta, pero no ha sido capaz de nombrarlo, ¿por qué será?
Si de algo no puede ser calificado Leopoldo López es de PREPOLÍTICO. Es graduado de Economía mención Cum Laude de Kenyon College. Tiene Maestría en Políticas Públicas de la Escuela Kennedy de Gobierno (Universidad de Harvard), y recibió en 2007 un Doctorado Honoris Causa de la Escuela de Leyes de Kenyon College como reconocimiento a su liderazgo político, así como los premios Transparencia Internacional por la Municipalidad más transparente y eficiente en Venezuela (2 veces), y Persona más innovadora en tiempos de adversidad por Future Capitals. Finalizó su segundo periodo como Alcalde con un 92% de aprobación. Fue nombrado el tercer mejor alcalde del mundo por la organización City Mayors y World Mayors. Y días atrás ha sido considerado por la revista Foreign Policy como uno de los pensadores más influyentes del mundo. ¿Se han preguntado por qué Chávez lo inhabilitó para ejercer cargos de elección popular? Considero, que Leopoldo merece el reconocimiento y respeto de todos los venezolanos, estemos de acuerdo con él o no. También lo acusa de un proceder sucio en la política, cuando en las últimas primarias presidenciales declinó su candidatura a favor de Henrique Capriles, muestra de su vocación demócrata, e interés superior por el país. A propósito, quien ha seguido paso a paso las lecciones de populismo del galáctico, es el MUDTANTE Capriles. Por cierto, me pregunto por qué escribe Galáctico, así, con mayúscula. Curioso. Supongo que por respeto a Capriles.
La novedad, es su ataque con este artículo a la juventud que simpatiza y representa a Voluntad Popular en el movimiento estudiantil, específicamente en la ULA, donde se realizaron las elecciones a la Federación de Centros Universitarios, y manteniendo su línea de no nombrar a nadie. Más allá de las descalificaciones y ofensas del contenido, incluso en el terreno de la moral, quiero puntualizar en algunos detalles.
Primero, sobrepone el interés de los partidos políticos al interés de la población. Es al revés, los partidos políticos, los políticos, se deben no solo a sus electores, sino a toda la población. Lo contrario es justamente el proceder de “los revolucionarios de izquierda o derecha”. Si 22 partidos políticos acordaron un candidato unitario, no quiere decir, que los electores y la población estén de acuerdo con esa candidatura. Si Voluntad Popular no aceptó y decidió ir con candidato propio, no se le puede acusar de traidores, inmorales y de entreguistas. Es un derecho democrático, y la reacción debería ser de respeto a esa decisión, y me refiero, no a manifestar el desacuerdo, sino recurrir a la ofensa y a la descalificación para referirse a ello.
Otro aspecto que resalta, es la lectura de los resultados. Se refiere a la decisión arriba mencionada como “lanzarse por su cuenta sin importarle poner en peligro el triunfo, ni la posibilidad de entregar la Federación de Centros universitarios a Maduro y Cabello”. Posteriormente, afirma que los estudiantes votaron “mayoritariamente por la Unidad”. Ganar no implica mayoría, es una falacia. Un 47% de los votos no es mayoría. Si se suman los votos de Voluntad Popular (40,49%) y los votos de los grandemente derrotados del PSUV (el verdadero perdedor con un pírrico 12,41%) la mayoría, es decir, el 52,91% de los votantes no quería a Jorge Arellano como Presidente.
Esos resultados arrojan otra lectura interesante, Voluntad Popular salta a la palestra como el partido político más importante en la ULA. La MUD no es un partido político, es una coalición de partidos políticos. He allí la preocupación de Primero Justicia y Acción Democrática, a propósito de su afirmación de que Voluntad popular pateará el tablero en las parlamentarias “si la mayoría no se arrodilla frente a sus deseos, tal como actuaban nazis, bolivarianos y fascistas en su periodo opositor”. Afirmación con la que, nuevamente descalifica a Voluntad Popular, y coloca las necesidades de los partidos políticos por encima de las necesidades de los electores y la población.
Los resultados, son un reflejo de lo que vienen mostrando las encuestas y estudios “serios” del país respecto al liderazgo creciente de Leopoldo López. Las RÉMORAS MUDTANTES de Primero Justicia y Acción Democrática, me refiero a sus cúpulas, han encontrado en la MUD, el tiburón en el cual adherirse para alimentarse. Por eso invocan “acuerdos”, por encima de la voluntad de los electores. Es por eso que jamás aceptarán ir a primarias para las próximas elecciones parlamentarias, porque saben que perderán sus cuotas de poder. Eso es lo único que les interesa. Saben que Voluntad popular se convertiría en el primer partido político del país, dada la condición en que se encuentra el PSUV, más aun, si consideramos el fracaso de las recientes elecciones internas. Léanse, que de seguro ya lo leyeron, los RUNRUNES del martes 25 de noviembre y del 27 de noviembre de 2014 de Nelson Bocaranda.
En cuanto a la crisis que vivimos, es falso afirmar, que contamos con el “voto” como el “único instrumento con el que se cuenta”. Escribí que sobre Maduro pende una espada: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La constituyente es un arma con la que podemos contar. Han sido muchos quienes se oponen a su uso, generándose una controversia, que en algunos casos ha sido de talla intelectual, y de tú a tú. También tenemos el referéndum revocatorio, que dadas las condiciones político-económico-social que vivimos, significa atornillar en el poder al gobierno. Por último, tenemos un artículo al que más le teme la MUD que al gobierno, el 350 que nos otorga el derecho de desconocer “cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”, y como complemento, cito a Simón Bolívar: “cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”.
Opinar es un ejercicio democrático, que requiere mente abierta, el que opina no puede erigirse como el dueño de la verdad, porque no estaría opinando, estaría dictando órdenes. Al emitir una opinión, debemos enfrentar el riesgo de estar equivocado, y de ser así admitirlo y aceptarlo. Y además, entender que esa opinión generará alguna controversia, y se debe tener paciencia y respeto con quienes no estén de acuerdo con nuestra posición. Al respecto, del artículo tratado, rescato el final del último párrafo: “cuando alguien acepta la controversia, se ponen a lloriquear y a quejarse de “agresiones”. Le dedico esta frase al MUDTANTE Henry Ramos Allup.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario