El Estudio de Opinión Pública Nacional
correspondiente al segundo trimestre de 2016 de Alfredo Keller y Asociados,
arroja resultados interesantes en la vida política de la nación.
En la correlación de fuerzas políticas,
luego de periodos de indefiniciones de aquellos que se califican como
independientes, especialmente entre los años 2007 y 2013, hoy el país político
se declara abiertamente contra el régimen, con un 45 % opositor y un 35 % independiente,
mientras que aquellos que se declaran chavistas, significaron apenas, un 20 %
de los encuestados. Nótese, que opositores y chavistas se incrementaron, producto
de la definición de un sector que se consideraba independiente. Aun así, los
independientes conforman la segunda fuerza política del país. Ellos, están
sometidos a la presión que ejerce la polarización. Se trata de chavistas y
opositores descontentos con la dirigencia política de su simpatía.
Ante la pregunta, ¿Quién diría
que es mayoría en estos momentos: los chavistas,
los opositores o los independientes?, el 63 % de los encuestados considera que
la oposición es mayoría. Si lo vinculamos con lo expresado al final del párrafo
anterior, podemos inferir que, aproximadamente, el 51 % de los independientes
son opositores descontentos, mientras que el 49 % son chavistas descontentos.
Más aún, cuando apenas un 16 % de chavistas e independientes consideran que son
mayoría.
El combustible que alimenta esta
definición por parte de los encuestados, es la situación económica, donde el 93
% de ellos considera que la misma es negativa, un tímido incremento del 2%
respecto al trimestre anterior. Destacando que el 72 % del chavismo coincide
en esta apreciación. No obstante, cuando se personaliza la pregunta, es decir,
respecto a la economía familiar, la variación fue del 16 % llegando la
apreciación negativa al 88 %, mientras que la positiva disminuyó al 12 %. Una
posible explicación, es el incremento en los niveles de desabastecimiento (el
94 % de los encuestados considera que ha empeorado), y con ello, una disminución
de la actuación de los bachaqueros, pasando de beneficiarios a perjudicados, es decir, comenzaron a padecer
la crisis alimentaria que sufre el resto de la población. Incluso, en el
universo chavista, un 65 % admite que su situación económica es mala.
Es así, como al preguntar sobre
la labor del Gobierno Nacional para “resolver los problemas de la gente como
usted”, un contundente 84 % la considera negativa, un 8 % más que el trimestre
anterior. Esto se nutre, del hecho de que el 44 % de los encuestados afirma que
tiene menos problemas comprando los productos de primera necesidad a los
bachaqueros, están hartos de las colas. Solo un 13 % afirma que no tienen
problemas al comprar en Mercal o en los CLAP’s. Aquí llama la atención, que
apenas el 18 % en los estratos E y D-, se encuentra entre quienes se sienten
favorecidos. Esto impulsa la consideración del 66 % de los encuestados, que
considera a los CLAP’s como una herramienta de control político. Nuevamente
destacan los estratos E y D- con un 60 % y un 66 % respectivamente. Es por
ello, que un contundente 86 % de los encuestados considera que este sistema no está
resolviendo el acceso a los alimentos a su familia, mientras que en los
estratos E y D- se ubica en 80 % y 84 % respectivamente.
En el documento entregado a los
medios de comunicación en la rueda de prensa realizada el 01 de agosto pasado, el
Dr. Enrique Aristeguieta, el Prof. Santiago Guevara, Enio Daza, mi persona, y
otras organizaciones, invitamos a la sociedad civil a conformar una #ViaDiferente,
mediante la articulación de todos los factores opositores de la sociedad civil no MUD, que
consideran, que padecemos una crisis humanitaria, y que su atención requiere sustituir
el régimen actual a la brevedad posible. Este documento, incluso alerta al
régimen de la posibilidad de ser acusado, con base en los Convenios de Ginebra,
de Crímenes de Guerra o de lesa humanidad, por esta razón.
No estamos solos, el 81 % de los
encuestados considera que padecemos una crisis humanitaria por falta de
medicamentos y alimentos, y que es necesaria la ayuda internacional. Aquí destaco
nuevamente los estratos E y D-, con un 67 % y un 78 % respectivamente.
De ellos, el 79 % considera que
la crisis humanitaria es responsabilidad del régimen, y además, que la
militarización de la distribución de alimentos, y otros sectores, ha empeorado
con ellos (77 %), lo cual impulsa la caída en la popularidad de Maduro hasta alcanzar
el 75 %, con un incremento de un 7 % respecto al trimestre anterior.
Pero tampoco estamos solos en la
necesidad de sustituir el régimen a la brevedad posible. Como afirmé
anteriormente, nuestra iniciativa es articular esfuerzos en la consecución de
ese objetivo, dentro del marco de la Constitución Nacional vigente. Una de esas
propuestas, es la de remoción del Presidente de la república por la presunción
de doble nacionalidad o por tener nacionalidad colombiana, del Dr. Enrique
Aristeguieta, quien incluso, entregó a la AN, el decreto para su discusión y
aprobación. Recordemos que la carga de la prueba recae sobre Maduro. A él le
corresponde demostrar que cumple con la disposición constitucional para ser
Presidente de la República. Si no lo hace debe ser removido por la Asamblea
nacional. Pues, según el estudio, el 54% lo cree constitucionalmente descalificado
para ser presidente. El 23 % por considerar que tiene la doble nacionalidad, y
el 31 % por ser colombiano. El 14 % del chavismo admite su remoción por esta
vía, el 47 % de los independientes, y el 76 % de los opositores. ¿Entonces por qué la MUD y la AN
se niegan a ejecutar este procedimiento constitucional?
El régimen, con razón, ha bombardeado
la convocatoria a un referendo revocatorio. Si se realizara este año, un 73 %
votaría por un sí. Se han colocado todo tipo de trabas, pero con todo lo
descrito anteriormente, la MUD no ha logrado movilizar al país en defensa de
este mecanismo. Al punto de convocar a una marcha para el 1º de septiembre si
en los próximos días no fijan la fecha de la recolección del 20 % de las
firmas. Es una incoherencia esta decisión, contradictoria. Y genera profundas
dudas sobre la capacidad de convocatoria de la MUD. Más suspicacia genera, que el
Secretario general, Jesús “Chuo” Torrealba se vea en la necesidad de explicarla
en una cadena de tuits. Incluso, argumentando que es necesario ese tiempo para “ARTICULAR”
la movilización, ¿es que acaso no están articulados?, ¿no es la MUD una alianza
partidista consolidada?
Como colofón, la encuesta destaca
el desmoronamiento del chavismo, al promediar cinco variables consideradas como
indicadores del apoyo al oficialismo: popularidad del presidente, situación
positiva del país, situación positiva de la economía familiar, gestión positiva
de gobierno e intención de voto por el oficialismo, al caer de un 72 % de apoyo
desde finales de 2004 a 11,6 % en julio de 2016. Adicionalmente, el 81 %
considera que para solucionar la crisis es necesaria la salida de maduro y la
convocatoria a elecciones presidenciales.
La conformación de un frente
dispuesto a #ArticularyLuchar, de construir una #ViaDiferente, es posible, solo
se necesita que la sociedad civil, gremios, sindicatos, ONG’s, movimientos
sociales, y cualquier ciudadano se sume y sume a otros, ¡si se puede!
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