martes, 13 de enero de 2015

ANÁLISIS ECONÓMICO DE LA LEY ANTIMONOPOLIO

En la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6151, la Presidencia de la República, emitió el Decreto Nº 1.415 con Rango, Valor y Fuerza de Ley Antimonopolio, la cual sustituye a la Ley para Proteger y Promover el Ejercicio de la Libre Competencia, publicada en Gaceta Oficial de la República de Venezuela N° 34.880 de fecha 13 de enero de 1992, en el marco de la implantación del sistema socio-económico colectivista planteado en el Plan de la Patria. Cambiar el nombre de una Ley que promueve y protege la libre competencia a una contra los monopolios, implica la intervención del Estado en la competencia, con lo que la misma deja de ser “libre”. Los conceptos económicos manejados en la Ley Antimonopolios lo confirman. Para garantizar la libre competencia, el Estado puede establecer regulaciones y prohibiciones, con el fin de garantizar su libre desenvolvimiento. No obstante, cuando el Estado “interviene” en el mercado, es decir, se convierte en un actor, no permite su libre desenvolvimiento, haciéndolo ineficiente. Su intervención solo traba el desarrollo y avance tecnológico, el empleo y la política salarial, las inversiones, y otros factores que motorizan a las empresas, y en consecuencia, al país. El objeto de la Ley para Proteger y Promover el Ejercicio de la Libre Competencia era: promover y proteger el ejercicio de la libre competencia y la eficiencia en beneficio de los productores y consumidores y prohibir las conductas y prácticas monopólicas y oligopólicas y demás medios que puedan impedir, restringir, falsear o limitar el goce de la libertad económica (Artículo 1). Mientras que la Ley Antimonopolio tiene por objeto promover, proteger y regular el ejercicio de la competencia económica justa, con el fin de garantizar la democratización de la actividad económica productiva con igualdad social, que fortalezca la soberanía nacional y propicie el desarrollo endógeno, sostenible y sustentable, orientado a la satisfacción de las necesidades sociales y a la construcción de una sociedad justa, libre solidaria y corresponsable, mediante la prohibición y sanción de conductas y prácticas monopólicas, oligopólicas, abuso de posición de dominio, demandas concertadas, concentraciones económicas y cualquier otra práctica económica anticompetitiva o fraudulenta (Artículo 1º). Se observa que en vez de promover, proteger y regular la libre competencia, se elimina la palabra libre y se incorpora la palabra justa. El concepto de competencia económica justa, implica una intervención gubernamental en el proceso, propio de las economías planificadas, con lo que deja de ser competencia. Más aún, si los precios están sometidos a un estricto control. Es claro que, en el proceso de fijación de precios, juega un papel muy importante el costo de producir los bienes y servicios, así como otros factores relevantes, pero es necesario tener presente que en libre competencia, el precio es una variable determinada por las fluctuaciones de la oferta y la demanda. El control de precios sobre bienes y servicios convierte esta variable en una constante, impidiendo el fortalecimiento y libre desenvolvimiento del mercado. Cuando se establece como principio de competencia entre oferentes la democratización económica, lo que realmente se pretende, es regular el consumo de bienes y servicios, y eliminar toda diferenciación entre ellos. Regular el mercado por el lado de la oferta, estableciendo como criterio la igualdad social, no beneficia a los consumidores, por el contrario los perjudica. El principio de igualdad social en un mercado, significa que todos tenemos las mismas necesidades, lo cual en principio puede ser cierto, pero el error de esta premisa es que iguala el grado de intensidad de esas necesidades, y supone que produce el mismo nivel de satisfacción en cada uno de nosotros. Eso es una falacia colectivista. Las necesidades individuales, de cada persona son exactamente eso, individuales. Todo aquel, incluyendo al gobierno, que pretenda establecer el qué, cómo, cuándo, dónde y por qué adquirir bienes y servicios, tendrá que hacerlo mediante la coerción por el lado de la oferta. Controlar la demanda es imposible, ni siquiera mediante el adoctrinamiento. Hacerlo causaría un enorme sufrimiento a las personas, y por tanto, tendría un costo político sumamente elevado. Un ejemplo de ello son los productos que comercializa la empresa estatal de alimentos Mercal. Son muchos los consumidores que prefieren hacer sus compras en supermercados del sector privado, a pesar de que pudieran ofrecen mayores precios. La igualdad social es un tema político y jurídico, no económico; y se logra sólo con establecer que todos somos iguales ante la Ley. En libre competencia, la igualdad está implícita, forma parte de ella. Vivimos un mundo globalizado. Establecer como principio económico el desarrollo endógeno es nadar contra la corriente. Pensar en el desarrollo como endógeno es limitar el crecimiento de las empresas y las personas, por tanto, se pondría un techo en el crecimiento económico del país con todo lo que ello conlleva. Ya mencioné que solo bajo coerción del lado de la oferta (empresas) podrá imponerse un control del qué, cómo, cuándo, dónde y por qué adquirir bienes y servicios. Difícilmente encontraremos empresarios dispuestos a invertir bajo estas condiciones, y tampoco lograremos un desarrollo sostenible y sustentable. Si además de las condiciones de esta Ley consideramos las condiciones que establecen otras Leyes vinculadas, el resultado será el cierre de puertas de más empresas, su expropiación y estatización. La libre competencia está orientada a la satisfacción de las necesidades de demandantes y oferentes. Ese es su único fin. Es por ello, que establecer los principios de necesidades sociales y sociedad justa, ¿libre?, solidaria y corresponsable, no es más que un principio colectivista que pretende, como dije anteriormente, controlar el qué, cómo, cuándo, dónde y por qué adquirir bienes y servicios, así como su producción. Escribo libre encerrado en signos de interrogación porque es absurdo limitar y restringir nuestra capacidad de decisión y decir que somos libres. El cambio de libre competencia a competencia económica en los términos planteados en la Ley Antimonopolio, no logrará nada positivo para el país. Por el contrario, seremos menos competitivos, como lo demuestra el Foro Económico Mundial en su informe The Global Competitiveness Report 2014–2015, donde ocupamos el puesto 131 de 144 países. El objetivo final de un oferente que participa en un mercado es la obtención de beneficios económicos, por ello, la Ley para Proteger y Promover el Ejercicio de la Libre Competencia define como actividad económica a toda manifestación de producción o comercialización de bienes y de prestación de servicios dirigida a la obtención de beneficios económicos (Artículo 3, párrafo 2). La concepción colectivista de lo que es un mercado, se evidencia cuando la Ley Antimonopolio la define como toda manifestación de producción, distribución o comercialización de bienes y de prestación de servicios, dirigida a la satisfacción de las necesidades humanas, a fines de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad (Artículo 3º, Ordinal b). Toda persona que realiza una actividad económica como oferente, lo hace con la finalidad de obtener beneficios económicos, no para la satisfacción de las necesidades humanas. El estímulo del beneficio económico conlleva ofrecer bienes y servicios que satisfacen una necesidad, sea cual sea, por supuesto dentro del marco legal vigente. El beneficio económico como fin del oferente, es una necesidad humana de carácter individual no colectiva. Establecer que un oferente para realizar una actividad económica, debe hacerlo con el fin de asegurar el desarrollo humano integral y una existencia digna y provechosa para la colectividad, es una falacia colectivista que conduce a la estatización de empresas privadas. Ningún inversionista estará dispuesto a invertir su capital en una empresa cuyo fin no sea obtener beneficios económicos. El Estado cuenta con las leyes impositivas para llevar parte de estos beneficios a toda la sociedad, invirtiéndolos en educación, salud y seguridad para todos. La conformación y características de un mercado, depende de muchos factores. El factor principal es la existencia de la necesidad de bienes o servicios, es decir, una demanda de los mismos. La cantidad de oferentes dependerá, entre otros factores, del tamaño de esa demanda. En libre competencia, los oferentes y demandantes son libres de permanecer en el mercado. Al respecto la Ley para Proteger y Promover el Ejercicio de la Libre Competencia es cónsona con este planteamiento cuando plantea que la libre competencia es la actividad en la cual existan las condiciones para que cualquier sujeto económico, sea oferente o demandante, tenga completa libertad de entrar o salir del mercado, y quienes están dentro de él, no tengan posibilidad, tanto individualmente como en colusión con otros, de imponer alguna condición en las relaciones de intercambio (Artículo 3, Párrafo 3). La Ley Antimonopolio, redefine este concepto según la visión colectivista de mercado, al considerar a la competencia económica como la actividad que permite a los sujetos regulados en este Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley en su condición de sujetos económicos, acceder, actuar y participar en el mercado, como oferentes o demandantes, sobre la base de los principios de complementariedad, intercambio justo y solidaridad; y que quienes estén dentro de él, no tengan la posibilidad de imponer condición alguna en las relaciones de intercambio, que desmejoren las posibilidades de actuación de los otros sujetos económicos (Artículo 3º, Ordinal c). Es claro entonces, que la libertad económica, permite la posibilidad de que un oferente o demandante tenga completa libertad de entrar o salir del mercado. Esto es propio de la libre competencia. Eliminar la posibilidad a un oferente de salir de un mercado, desestimula la inversión, dado que un oferente, a su vez, es demandante. Por ello, deja de ser libre competencia, y se convierte simplemente en una competencia económica que en realidad no existe. Es aquí donde la intervención del Estado se hace presente. Si un oferente sale de un mercado, corre el riesgo de que sus activos sean expropiados. Una característica de la libre competencia es la complementariedad, un mercado nace, cuando existe la necesidad de un bien o servicio. Una empresa dedicada a la producción de electrodomésticos, jamás se dedicaría a producir calefactores en Venezuela, puesto que prácticamente no existe esa necesidad, por el contrario, se dedicaría a producir aires acondicionados. En un mercado, oferentes y demandantes se complementan. Es claro, que en la libre competencia, el gobierno debe intervenir para evitar abusos por parte de demandantes y oferentes, pero no tanto como para hacerse un actor más en el mercado. No obstante, establecer como premisas el intercambio justo y la solidaridad implica que además de oferentes y demandantes, tendremos al Estado como actor, presentándose como un juez (planificador) que decide sobre el grado satisfacción de la necesidad de adquirir bienes y servicios que tenemos los demandantes, mediante la regulación de la oferta. Es claro para mí, que el gobierno nacional pretende instaurar un régimen totalitario-colectivista. El artículo 236, Numeral 18, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela debe formular el Plan Nacional de Desarrollo y dirigir su ejecución previa aprobación de la Asamblea Nacional (Artículo 187, Numeral 8, de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela). Es así, como el gobierno nacional lo intitula Plan de la Patria, Proyecto Nacional Simón Bolívar, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación, 2013-2019. Alineada con los principios socialistas, que se observan en el citado Plan, en la Ley Antimonopolio se excluye como sujetos de aplicación de la misma a las organizaciones de base del poder popular regidas por la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, y a las empresas públicas o mixtas de carácter estratégico (Artículo 3º, Numerales 1 y 2 respectivamente). Excluir a los productores comunales, atenta de manera directa contra los pequeños y medianos productores privados, así como aquellas personas que ejerzan una actividad económica informal con el objetivo de obtener beneficios económicos. Es claro, que pondrá a competir a estos últimos contra el Estado. Mientras que, excluir empresas públicas o mixtas de carácter estratégico, coloca en desventaja a los privados que participan y pudieran participar en esos mercados. En conclusión, la Ley Antimonopolio, consolida el objetivo del gobierno nacional de instaurar un régimen totalitario-colectivista, violando el derecho de libertad económica, manifiesto en la vulneración del principio de libertad económica de entrar y salir de un mercado de bienes y servicios, y mostrando abuso de poder, cuando establece violaciones a normas distintas a ella como un acto de competencia desleal. La Ley es punitiva, y de carácter leonino al excluir a las organizaciones regidas por la Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal y a las empresas públicas o mixtas de carácter estratégico. Si a esto sumamos el no reconocer como objeto de una empresa privada la obtención de beneficios, y sustituirlo por la satisfacción de las necesidades humanas, implica solo una cosa: la destrucción de la empresa privada.

viernes, 9 de enero de 2015

MI PROPUESTA ANTE LA CRISIS – COMITÉS DE LA RESISTENCIA

La situación política-económica-social del país, y la posición ante ella de los líderes de los principales partidos políticos de oposición, específicamente Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, me lleva a proponer acciones como sociedad civil. Es notorio que el gobierno nacional pretende instaurar un régimen totalitario. Mi propuesta se inicia con organizarnos, para ello será necesario convocar asambleas de ciudadanos, teniendo como premisa el respeto al pensamiento político, es decir, no importa si perteneces o simpatizas con un partido político, lo importante es que tengas el mismo objetivo: cambiar el sistema comunista que cada vez, se fortalece más. Otra premisa, es el compromiso, debemos darle la seriedad que merece el futuro de nuestros hijos, el futuro del país. Es necesario, ir directo al tema, no tenemos tiempo para muchas discusiones que podrían ser estériles, es decir, los participantes que deseen intervenir, será para proponer alternativas para exigir los cambios que deseamos. Estas propuestas serán votadas, en la misma asamblea. Las propuestas de acción que sean aprobadas, debemos respetarlas, acatarlas, y ejecutarlas todos, allí está el compromiso. El próximo paso es, convertir la asamblea de ciudadanos en un Comité de la Resistencia, la organización es condición necesaria. Este comité tendrá sub-comités, que actuarán según las propuestas aprobadas en asamblea. El comité de Resistencia actuará, de acuerdo a las decisiones que tome la asamblea, por ningún motivo, tomará decisiones propias. La palabra resistencia, ha sido satanizada. Resistencia no es violencia. Resistencia es la expresión de nuestra inconformidad con la implantación de un régimen totalitario. Es manifestar con voz propia lo que deseamos como nación. Mi propuesta de organización para la resistencia es la siguiente: 1.La asamblea de ciudadanos, puede ser convocada por cualquier persona de la comunidad, con o sin afiliación política, siempre y cuando, actúe al margen del partido político al cual esté afiliado. Deberá actuar como ciudadano. Dicha convocatoria se recomienda hacerla puerta a puerta, así comenzaremos a tejer una red que involucre la mayor cantidad posible de personas. 2.La asamblea de ciudadanos conformará el Comité Base de la Resistencia, y los sub-comité que sean necesarios. Los asambleístas elegirán en qué sub-comité desea participar. Conformados los sub-comité, quienes formen parte de cada uno de ellos, elegirán, mediante el voto a mano alzada a los voceros que comunicarán las acciones a tomar al Comité de la Resistencia para su discusión en asamblea de ciudadanos. Además de comunicar las propuestas de acción, los voceros tendrán bajo su responsabilidad, moderar las reuniones del sub-comité. Estas reuniones serán públicas y simultáneas, y apegadas a lo establecido en los artículos 53, 61, y 62 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. 3.Conformar el Comité Regional de la Resistencia, que reunirá los comités de resistencia, y unificará en un informe las propuestas aprobadas por la asamblea de ciudadanos. Estará conformado por dos representantes de los Comités de bases, elegidos mediante el voto a mano alzada. Este informe se hará público, pudiendo entregarse a instancias regionales (gobierno regional y municipal, partidos políticos, u otro). Bajo ningún motivo, este organismo tomará decisiones propias, su principal función será unificar y comunicar las decisiones tomadas en las asambleas de ciudadanos. 4.Conformar el Comité Nacional de la resistencia, que reunirá a los comités regionales, y unificará en un informe las propuestas que lleven estos últimos. Este informe se hará público, pudiendo entregarse a instancias nacionales e internacionales. Bajo ningún motivo, este organismo tomará decisiones propias, su principal función será de comunicación. Por tanto, en caso de ser convocados a reunión o diálogo, deberán llevar las propuestas a los comités regionales, y estos a su vez a los comités bases para que en asamblea de ciudadanos se tomen las decisiones pertinentes, en pleno ejercicio democrático mediante el voto a mano alzada. Por otra parte, se hace necesario y obligante, por parte de los Comités de la Resistencia lo siguiente: 1.Exigir una posición clara y cónsona con la situación que vivimos a los líderes de los partidos políticos. Ellos se deben al pueblo, no el pueblo a ellos. Por eso es importante, que los simpatizantes de estos partidos, sus bases, participen, y sean ellos, acompañados por quienes designe el comité de resistencia los encargados de entregar las exigencias a sus líderes, con un plazo para manifestar su decisión. Debemos hacerles ver que las decisiones tomadas, se llevarán a cabo, con o sin su participación. Vivimos un momento donde la pirámide de decisiones debe ser invertida. 2.Participar masivamente en la ejecución de las acciones aprobadas. 3.Participar masivamente en las elecciones parlamentarias, vista como una de las acciones a tomar, conjuntamente con las decisiones de la asamblea. No obstante, debemos exigir elecciones primarias en la MUD para la selección de los candidatos a diputados que participarán en las próximas elecciones parlamentarias. 4.Elevar como una propuesta única, la liberación de todos los presos políticos que existen actualmente en el país, mediante un comunicado que emitirá cada Comité de la Resistencia. 5.Exigir que se detenga la implantación del régimen totalitario-comunista, apegados a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y a retomar la democracia como sistema de gobierno. 6.Mantener este movimiento hasta que se logren los cambios. Se trata de un movimiento político, no de un partido político, que funcionará como una pirámide invertida. Resistencia no es violencia, es una manifestación pacífica de la inconformidad de los pueblos ante un régimen totalitario, el cambio en paz es posible si todos participamos. Si actuamos conforme a la Ley seremos indetenibles como sociedad. Fácil no será, pero por el futuro de nuestros hijos bien vale la pena el esfuerzo. Si compartes esta propuesta, descarga el logo aquí, en mi cuenta de twitter @rponce66 y en el grupo en Facebook Comité de Resistencia y únete a él.

miércoles, 7 de enero de 2015

¡FELIZ AÑO 2015!, PERDÓN, ¡POSIBLE FELIZ AÑO 2016!

Mundialmente, es una tradición desear un feliz año nuevo, no solamente para el prójimo, sino también para uno mismo. En Venezuela, este deseo para todos se encuentra a nivel de milagro. Una de las primeras declaraciones de Maduro en este año que inicia es que se acelerará la implantación del modelo socialista. Recordemos que a finales de 2014, se aprobaron un conjunto de leyes en materia económica que concuerdan con esta declaración, y con el Plan de la Patria 2013-2019. Acelerar el “proceso”, es consecuencia de la falta de liderazgo del heredero al trono comunista. Chávez sabía que sin él sería cuesta arriba continuar la implantación por goteo. Lo preocupante, es que, a pesar de la colosal crisis que vivimos, gracias al triunvirato de la MUD Maduro se ha sostenido en el poder. Con los precios del petróleo a la baja, (estos momentos cerca de los 40 dólares por barril), una inflación que cerrará 2014 en aproximadamente 70%, y en lo que respecta a alimento cerca del 100%, con escasez en los artículos de primera necesidad incluidas las medicinas, y un desempleo creciente, a pesar del maquillaje, el panorama luce desolador. El 2015 se perfila como el año de la estocada final a la empresa privada en lo que a manufactura se refiere, así se desprende del cuerpo de leyes comentado, y el cierre al acceso de divisas. El gobierno ha utilizado el control de cambio como la soga que estrangula. Es conocida la monstruosa deuda en divisas que el gobierno mantiene con el sector privado, y que nos ha llevado a un default selectivo. Como ejemplo, las ensambladoras de vehículos redujeron su producción en 78,43% (hasta noviembre), y en estos momentos mantienen al personal de vacaciones. Se inicia 2015 en estanflación, y con una alta probabilidad de que los resultados anteriores empeoren, y que alcancen niveles inimaginables. La clase media sufrirá con rigor las consecuencias de la prolongación de la crisis. Crecerán los “empobrecidos”, y con ellos las migraciones de jóvenes profesionales, añadiendo el sufrimiento de la separación familiar. Y mientras vemos como esto sucede, los principales partidos políticos de oposición del país, que controlan la MUD (Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo tiempo) esperan por elecciones parlamentarias. Me asombra, como a diario, afirman que estas elecciones solucionarán nuestros problemas. Nada más alejado de la realidad, y no sé si calificarlo de ingenuidad, estupidez o colaboración. El PSUV, de manera inconstitucional renovó los poderes públicos. Aun así, siguen vendiendo estas elecciones como la panacea que aliviará todos nuestros males. Toda democracia implica elecciones, pero toda elección no necesariamente es democracia. Así que, todo indica, que comenzar los cambios depende exclusivamente de nosotros, la sociedad civil, no importa si perteneces o simpatizas con un partido político. Es cierto que los partidos políticos son necesarios para una democracia, pero en estos momentos, sus cogollos los han convertido en un medio para fortalecer y legitimar la implantación de un sistema totalitario. ¿De verdad creen que ellos seguirán manteniendo sus cuotas de poder?, ¿ya olvidaron lo que le pasó al salvador Raúl Isaías Baduel y a su familia? Es hora de organizarnos, convocar en cada pueblo, barrio, u urbanización a reunirse en asamblea de ciudadanos y comenzar a planificar las acciones que deben tomarse, y para exigirle a los partidos políticos que las decisiones deben partir de nuestras necesidades, no las de ellos. Llegó el momento de que políticos como Henry Ramos Allup, Julio Borges, Manuel Rosales y Henrique Capriles, entiendan esto, nos corresponde exigirlo. De lo contrario, será una ofensa desear un feliz año 2016. Serán las próximas generaciones las que vivirán las miserias del comunismo.

viernes, 28 de noviembre de 2014

POLLUELOS MUTANTES VS RÉMORAS MUDTANTES

El artículo publicado por Carlos Raúl Hernández titulado “Polluelos Mutantes” el domingo 23 de noviembre de 2014 en El Universal, representa la más clara expresión de los jerarcas, RÉMORAS MUDTANTES de los partidos políticos Primero Justicia y Acción Democrática. Allí acusa sin nombrar a Leopoldo López de ser un aparecido y sin formación en la política. Hace semanas que viene escribiendo, implícitamente contra él y su propuesta, pero no ha sido capaz de nombrarlo, ¿por qué será? Si de algo no puede ser calificado Leopoldo López es de PREPOLÍTICO. Es graduado de Economía mención Cum Laude de Kenyon College. Tiene Maestría en Políticas Públicas de la Escuela Kennedy de Gobierno (Universidad de Harvard), y recibió en 2007 un Doctorado Honoris Causa de la Escuela de Leyes de Kenyon College como reconocimiento a su liderazgo político, así como los premios Transparencia Internacional por la Municipalidad más transparente y eficiente en Venezuela (2 veces), y Persona más innovadora en tiempos de adversidad por Future Capitals. Finalizó su segundo periodo como Alcalde con un 92% de aprobación. Fue nombrado el tercer mejor alcalde del mundo por la organización City Mayors y World Mayors. Y días atrás ha sido considerado por la revista Foreign Policy como uno de los pensadores más influyentes del mundo. ¿Se han preguntado por qué Chávez lo inhabilitó para ejercer cargos de elección popular? Considero, que Leopoldo merece el reconocimiento y respeto de todos los venezolanos, estemos de acuerdo con él o no. También lo acusa de un proceder sucio en la política, cuando en las últimas primarias presidenciales declinó su candidatura a favor de Henrique Capriles, muestra de su vocación demócrata, e interés superior por el país. A propósito, quien ha seguido paso a paso las lecciones de populismo del galáctico, es el MUDTANTE Capriles. Por cierto, me pregunto por qué escribe Galáctico, así, con mayúscula. Curioso. Supongo que por respeto a Capriles. La novedad, es su ataque con este artículo a la juventud que simpatiza y representa a Voluntad Popular en el movimiento estudiantil, específicamente en la ULA, donde se realizaron las elecciones a la Federación de Centros Universitarios, y manteniendo su línea de no nombrar a nadie. Más allá de las descalificaciones y ofensas del contenido, incluso en el terreno de la moral, quiero puntualizar en algunos detalles. Primero, sobrepone el interés de los partidos políticos al interés de la población. Es al revés, los partidos políticos, los políticos, se deben no solo a sus electores, sino a toda la población. Lo contrario es justamente el proceder de “los revolucionarios de izquierda o derecha”. Si 22 partidos políticos acordaron un candidato unitario, no quiere decir, que los electores y la población estén de acuerdo con esa candidatura. Si Voluntad Popular no aceptó y decidió ir con candidato propio, no se le puede acusar de traidores, inmorales y de entreguistas. Es un derecho democrático, y la reacción debería ser de respeto a esa decisión, y me refiero, no a manifestar el desacuerdo, sino recurrir a la ofensa y a la descalificación para referirse a ello. Otro aspecto que resalta, es la lectura de los resultados. Se refiere a la decisión arriba mencionada como “lanzarse por su cuenta sin importarle poner en peligro el triunfo, ni la posibilidad de entregar la Federación de Centros universitarios a Maduro y Cabello”. Posteriormente, afirma que los estudiantes votaron “mayoritariamente por la Unidad”. Ganar no implica mayoría, es una falacia. Un 47% de los votos no es mayoría. Si se suman los votos de Voluntad Popular (40,49%) y los votos de los grandemente derrotados del PSUV (el verdadero perdedor con un pírrico 12,41%) la mayoría, es decir, el 52,91% de los votantes no quería a Jorge Arellano como Presidente. Esos resultados arrojan otra lectura interesante, Voluntad Popular salta a la palestra como el partido político más importante en la ULA. La MUD no es un partido político, es una coalición de partidos políticos. He allí la preocupación de Primero Justicia y Acción Democrática, a propósito de su afirmación de que Voluntad popular pateará el tablero en las parlamentarias “si la mayoría no se arrodilla frente a sus deseos, tal como actuaban nazis, bolivarianos y fascistas en su periodo opositor”. Afirmación con la que, nuevamente descalifica a Voluntad Popular, y coloca las necesidades de los partidos políticos por encima de las necesidades de los electores y la población. Los resultados, son un reflejo de lo que vienen mostrando las encuestas y estudios “serios” del país respecto al liderazgo creciente de Leopoldo López. Las RÉMORAS MUDTANTES de Primero Justicia y Acción Democrática, me refiero a sus cúpulas, han encontrado en la MUD, el tiburón en el cual adherirse para alimentarse. Por eso invocan “acuerdos”, por encima de la voluntad de los electores. Es por eso que jamás aceptarán ir a primarias para las próximas elecciones parlamentarias, porque saben que perderán sus cuotas de poder. Eso es lo único que les interesa. Saben que Voluntad popular se convertiría en el primer partido político del país, dada la condición en que se encuentra el PSUV, más aun, si consideramos el fracaso de las recientes elecciones internas. Léanse, que de seguro ya lo leyeron, los RUNRUNES del martes 25 de noviembre y del 27 de noviembre de 2014 de Nelson Bocaranda. En cuanto a la crisis que vivimos, es falso afirmar, que contamos con el “voto” como el “único instrumento con el que se cuenta”. Escribí que sobre Maduro pende una espada: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. La constituyente es un arma con la que podemos contar. Han sido muchos quienes se oponen a su uso, generándose una controversia, que en algunos casos ha sido de talla intelectual, y de tú a tú. También tenemos el referéndum revocatorio, que dadas las condiciones político-económico-social que vivimos, significa atornillar en el poder al gobierno. Por último, tenemos un artículo al que más le teme la MUD que al gobierno, el 350 que nos otorga el derecho de desconocer “cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticas o menoscabe los derechos humanos”, y como complemento, cito a Simón Bolívar: “cuando la tiranía se hace ley, la rebelión es un derecho”. Opinar es un ejercicio democrático, que requiere mente abierta, el que opina no puede erigirse como el dueño de la verdad, porque no estaría opinando, estaría dictando órdenes. Al emitir una opinión, debemos enfrentar el riesgo de estar equivocado, y de ser así admitirlo y aceptarlo. Y además, entender que esa opinión generará alguna controversia, y se debe tener paciencia y respeto con quienes no estén de acuerdo con nuestra posición. Al respecto, del artículo tratado, rescato el final del último párrafo: “cuando alguien acepta la controversia, se ponen a lloriquear y a quejarse de “agresiones”. Le dedico esta frase al MUDTANTE Henry Ramos Allup.

jueves, 13 de noviembre de 2014

¡MENSAJE A GARCÍA! – UN ANÁLISIS POLÍTICO DE LOS RESULTADOS DEL ESTUDIO NACIONAL IVAD DEL 17-OCT-2014

En mis últimas entradas, me he referido al estado hipnótico al que se encuentra sometida la oposición venezolana reunida en la MUD. Es inexplicable como no reconocen la magnitud de la crisis política-económica-social en la que estamos inmersos, ahogándonos, y ellos simplemente voltean disimuladamente, mirando por el rabo del ojo. Día a día, el gobierno nos cierra el cerco. Día a día, la democracia que lograron nuestros padres y abuelos la perdemos, cada vez, más rápido. El desparpajo con el que el gobierno viene mostrando su vocación totalitaria, solo se explica con la indiferencia de la MUD y los partidos políticos de su órbita. El último estudio a nivel nacional del Instituto Venezolano de Análisis de Datos, C.A. “IVAD” Gestión de Gobierno y Coyuntura Política al 17 de octubre de 2014, confirma el hecho de que la MUD vive en un espejismo democrático que la hace incapaz de ver la realidad, y aprovechar la oportunidad que representa la actual coyuntura. Por ello, este análisis es estrictamente político. Bien, el primer dato importante que debo citar es el nivel socioeconómico de la muestra: Clase “A” (alta) y “B” (media alta) 15,0%; Clase “C” (media baja) 53,4% y Clase “D” (marginal) 31,6%. Nótese, que el 68,4% forma parte de la nueva clase social creada en revolución y bautizada por Chúo Torrealba como los “empobrecidos”. Y tan cierto es, que la bizarra Clase Media Socialista está haciendo oposición al gobierno, es una clase media “socialista” que no quiere ser pobre. La Sección II Síntesis de las Tabulaciones, se refiere a la Gestión de Gobierno y Coyuntura Política. En lo referente a Situación del País, un 78,7% de los encuestados consideraron que vivimos una crisis política, mientras que el 62,2% señala la gestión de maduro como mala, y además, que no tiene liderazgo (61,1%); por tanto, Maduro debe renunciar (59,4%). En cuanto a Temas Coyunturales, en la misma Sección, un contundente 68,8% de los encuestados considera que “En Venezuela la Constitución y las leyes son violadas todos los días por el actual Gobierno”, y que “El Gobierno no es democrático y se está convirtiendo en una dictadura” (58,0%). Según estos resultados, la mayoría de los venezolanos estamos hartos, y queremos salir, a la brevedad posible de esta pesadilla. No fui encuestado, mi familia y muchos allegados tampoco, pero coincidimos con éstos. No obstante, se visualiza que a pesar de la magnitud de la crisis deseamos una salida democrática, apegada a la Constitución Nacional. Es por ello, que en resultados de este estudio correspondiente a Marzo 2014, la desaprobación a las protestas fue superior en apenas 1,1% (49,7% en desacuerdo vs. 48,6% de acuerdo). No obstante, aquí voy a desagregar a los que se consideran de oposición del resto (oficialismo y neutral). Estos apoyaron las protestas de manera contundente (85%). A pesar de que una mayoría, que puede interpretarse como un empate técnico, estaba en desacuerdo con las protestas, el 57,6% de los encuestados consideró que las mismas “son una expresión del descontento del pueblo por los problemas que hay en el país”. El único mecanismo propuesto para acelerar el cambio, es el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente de parte de Leopoldo López. El mismo recibe un sólido respaldo del 70,2% de los encuestados, mostrando disposición a firmar el 60,3%. Más allá de las controversias por este mecanismo, los resultados expresan que la mayoría de los venezolanos deseamos un cambio ¡YA! Como mencioné, la intención de este análisis no es evaluar a la Asamblea Nacional Constituyente. Sin embargo, llama la atención la intención del voto de los encuestados. Aunque los candidatos de oposición superan a los candidatos del PSUV (44,8% vs 23,6%) los indecisos (no sabe, no responde) superan a los candidatos del PSUV, a los candidatos que proponen “la salida” (22,3%) y a los candidatos del resto de la MUD (22,5%) con un 31,6% de los encuestados. Se puede interpretar que ellos, prefieren otros mecanismos, o simplemente serían los abstencionistas. Considerando este último criterio, la oposición obtendría el 65,5% de los votos, mientras que el PSUV obtendría el 34,5% de los votos (cálculos propios). Siguiendo esta línea, en resumen el 72,7% de los encuestados que apoya la Asamblea Nacional Constituyente aboga por un cambio institucional necesario para ir a cualquier elección limpia (cálculo propio). Entonces, si la mayoría de quienes nos consideramos oposición queremos un cambio inmediato, ¿por qué la MUD se encierra en las elecciones parlamentarias como única salida a la crisis que vivimos? Quizá la respuesta está en el poco respaldo que tienen los partidos políticos. Aunque el estudio no muestra las preferencias partidistas e individuales (al menos no aparece en la versión que descargué), dada la similitud de resultados al estudio realizado el 29 de septiembre de 2014, y dada la cercanía de las fechas de realización podemos considerar que esos resultados se mantienen (la muestra de octubre es mayor a la muestra de septiembre, 1200 y 800 respectivamente). Aunque según el estudio, la oposición es mayoría, quienes tienen afiliación a los partidos políticos de oposición (21,3%) son superados por los que tienen afiliación a los partidos políticos en el poder (30,5%). De manera individual, el PSUV supera con creces a los partidos políticos de oposición con un 30,3%, mientras que su competidor más cercano alcanza apenas el 4,5% correspondiente a Primero Justicia. A lo interno de la MUD le siguen a Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo con 4,4%, y Acción Democrática empatado con Voluntad Popular con un 4,3%. Estos resultados manifiestan un claro rechazo a los partidos políticos que componen la MUD. Los opositores no se vinculan a ellos. El plan de Chávez era reducir al mínimo a los partidos políticos, solo para que sirvan de tontos útiles, y lo logró. Es tan cierto, de que después de fallecido siguen sirviendo de tontos útiles a un gobierno que consideramos no democrático, y responsable de la crisis más perversa que hemos vivido, solo comparable con un país inmerso en una guerra altamente destructiva, legitimándolo al plantear que con las elecciones parlamentarias de diciembre 2015 comenzará el cambio deseado por todos. Patético, por decir lo menos. Los números están allí, y si lo llevo a mi entorno, se confirman los resultados. Considero que una Asamblea Nacional Constituyente no conviene con todos los poderes secuestrados. Pero si serviría para independizarlos, e iniciar el retorno a la democracia e ir a unas elecciones limpias. Incluso, serviría para eliminar este mecanismo que algunos consideran perverso, así como la reelección indefinida. Mi conclusión a los resultados de este estudio, partiendo de febrero de este año hasta el presente, es que no existe un liderazgo capaz de capitalizar el descontento. Aunque debo resaltar, a Leopoldo López, el líder con mayor preferencia con un 49,3% (estudio nacional del 25 de agosto de 2014), seguido de Henrique Capriles (46,8%), Henry Falcón (44,5%), María Corina Machado (36,%), Antonio Ledezma (35,1%), y Nicolás maduro (33,5%). Siendo el menos rechazado Henry Falcón (32,9%). Destaca en el resultado el caso de Leopoldo López, quien se encuentra detenido por razones políticas. Quizá por esto, Capriles y Falcón se encuentran en campaña política, como si las elecciones presidenciales fueran en diciembre de este año, desatando todo el arsenal populista que solo Chávez podía tener. Saben que Leopoldo es el enemigo. Por ello, no han apoyado los esfuerzos que se vienen realizando para su liberación, y Capriles, lo responsabiliza por las muertes durante las protestas recientes (al igual que Ramos Allup). Les conviene mantenerlo preso. En su delirio por el poder, no se han dado cuenta de que han fortalecido su imagen, y por eso, es posible, que si López es liberado, el panorama del liderazgo cambie de manera radical, y estoy seguro de que éste superaría el 60% de preferencia. Por otra parte, si los partidos políticos no entienden el mensaje, y continúan legitimando al gobierno, perderán la oportunidad de redimirse ante el país. Vislumbrándose entonces, un retorno al bipartidismo, el PSUV y si Leopoldo es liberado Voluntad Popular. Así que, en sus manos está su futuro, o se fortalecen o siguen siendo caparazones vacíos. Para fortalecerse deben deslindarse del gobierno, no continuar legitimándolo. Deben ser capaces de canalizar el descontento general (opositores y chavistas). Deben interpretar las necesidades del pueblo desde la perspectiva del pueblo, no desde su perspectiva. Deben diseñar estrategias que conduzcan a una renuncia presidencial, siendo la desobediencia civil, y la protesta pacífica los mecanismos de presión para que ello suceda, son mecanismos constitucionales. Esto nos puede conducir a elecciones parlamentarias limpias, y al logro de los cambios institucionales necesarios. Este análisis e interpretación del estudio citado, lo he realizado de la manera más objetiva posible. He señalado en otras oportunidades que este es el país de las izquierdas, todos los partidos políticos señalados y sus líderes son de izquierda. Sigo la doctrina económica liberal, y por tanto, me ubico a la derecha en el espectro político. No obstante, ante la falta de líderes de derecha (al menos cuerdos), aplicaría algo similar a la Teoría del Segundo Mejor. Ante la ausencia de un liderazgo liberal, o al menos, cercano, me inclino por el liderazgo de Leopoldo. Las razones las pueden leer en mis reflexiones anteriores “Chávez, el Encantador de políticos” y “Nosotros, los Empobrecidos”.

domingo, 19 de octubre de 2014

DEL GIGANTE CARACULIAMBRO AL COYOTE - Una respuesta a Carlos Raúl Hernández

Bien interesante tu artículo de hoy en El Universal “El innombrable enemigo del Quijote”, pero es incongruente que cites los niveles de terror de un gobierno totalitario y finalices afirmando, con tono cansón, que debemos concentrarnos en las elecciones de 2015. ¿Dices que no podemos protestar?, ¿dices que debemos entrar en el redil electoral?, ¿dices que esperemos a perder unas nuevas elecciones “por poquito”, para luego esperar hasta 2019? La historia reciente nos dice que no vamos a ganar ninguna elección. No con los poderes secuestrados. Más aún, después que Capriles cantó fraude y hasta lo llevó a nivel internacional, pidió auditoria caja por caja, y no pasó nada. Como resultado, tenemos el gobierno más inepto e incapaz jamás visto, que en su empeño en establecer su dictadura colectivista-totalitaria (como las que describes) nos ha llevado a la crisis económica-política-social más grave de la historia patria, con la venia de la MUD y sus partidos políticos. He ejercido mi derecho al voto con sentido de deber, en cada elección que hemos tenido desde las elecciones presidenciales de 1988 hasta las presidenciales de 2013. Voté con la esperanza de que esta vez sí íbamos a ganar, pero no, como siempre, la realidad de la “revolución” aplastó esa esperanza. La cobardía de Capriles y la MUD, de no enfrentar el fraude con los pantalones bien puestos, me hace sentir traicionado. Cada día que pasa se rompe un filamento del hilo constitucional, y cada día que pasa nuestra condición se deteriora más y más, pertenecí a la clase media, ahora soy un “empobrecido”, no quiero llegar a ser “pobre”, por eso considero que no podemos esperar por elecciones. El país es un polvorín y el coyote está a punto de encender el fósforo para escapar de la oscuridad.

martes, 7 de octubre de 2014

NOSOTROS, LOS EMPOBRECIDOS

En mi reflexión anterior, mencioné el uso del populismo como el arma política preferida por los políticos venezolanos, y cómo Chávez utilizó el populismo como arma para conseguir lealtad con sumisión, y fue tan efectivo, que hasta convenció a la oposición de que, algún día, lograrán ganar una elección. Así, Chávez se erigió como el rey del populismo, al punto, de que es idolatrado por un sector importante de la población, en especial, en los barrios. No falta quien diga que hizo algún milagro, y hasta adaptaron el padre nuestro con su nombre, por demás, patético. Allí radica el problema de la oposición, y especialmente Capriles, su hijo bastardo. Para él Chávez es su modelo, es su padre político. Si revisan su actuación política, son más las coincidencias que las diferencias. Sin embargo, no ha podido con tanto populismo, ¿qué ofrecerle a los “pobres” para que me adoren a mí en vez de a mi padre político? Esa es la piedra de tranca. Una de las tácticas que ha imitado del supremo, es hablar y hablar, haciendo énfasis en algo. Lean sus entrevistas, discursos y tuits, y cuenten cuántas veces hace mención a los “pobres” y la “pobreza”. Al respecto, en el tuit que le envió a Chuo Torrealba en ocasión de su nombramiento como secretario general de la MUD expresó: “Pa’lante @chuotorrealba en esa nueva misión, a sumar y a sumar, especialmente a nuestro Pueblo más pobre! A lograr la unión de todos”, 140 caracteres cargados de populismo. En algo si igualó a su mentor, ya escucharlo o leerlo me da náuseas, no puedo con tanta hipocresía. Más aun, luego de leer su última declaración respecto a La Salida y las protestas, erigiéndose como el pacifista más pacifista de todos. Le recuerdo, que no fue con discursos que Jesús sacó a los comerciantes del templo. Y sonará a locura, pero creo que estima que este gobierno sucumbirá con la consecuente renuncia de Maduro, y entonces, se convertiría en el candidato de consenso entre el chavismo y la oposición. Como ciudadano, como venezolano, como un otrora clase media, ahora en palabras de Chuo Torrealba “empobrecido”, le respondí: ¿y nosotros, los que no somos tan pobres y que te dimos el voto 2 veces, dónde quedamos?. ¿y los estudiantes?. Por supuesto, no recibí respuesta ni de Chuo ni de Capriles. No obstante, interpreté una respuesta de Chuo en la entrevista que le hiciera Roberto Giusti publicada por El Universal el 28 de septiembre del presente año, y que leí por internet (lo aclaro porque anuncié por twitter que no lo compraría más, y así ha sido). En esa entrevista, Chuo menciónó a los “empobrecidos”. Con ese término se refirió a la clase media en vías de extinción, salvo la “clase media socialista” (todavía no asimilo esto). Allí de manera resumida, pero clara y concisamente, define qué es clase media y lo que ha significado para el país. Los empobrecidos construyeron este país, y el comunismo de Chávez lo está destruyendo. Como muestra, un botón, son miles los jóvenes, profesionales en su mayoría que se han ido del país. Pasamos de ser receptores de inmigrantes a producirlos en muy pocos años. Y más aun sería interesante saber, cuántos empobrecidos deseamos irnos pero no podemos. Y no me vengan con el cuento de que esto se arreglará, no es pesimismo, es la triste y cruel realidad de nuestro país, sumido en el caos (lo escribí en enero de 2011) económico, social y político. Con una oposición negada a ver lo que en realidad sucede, y que pronto, les pasará factura. Solo escúchenlos. Hablan de inflación, inseguridad, y escasez, pero no hablan del por qué. Y eso es, porque están en negación. Ante este panorama, esperar por elecciones en diciembre de 2015 se convierte en la estupidez más estúpida de todas. Más aún tratándose de elecciones legislativas. En las últimas, la oposición sacó más votos que el gobierno, sin embargo, sacaron menos diputados, gracias a la estrategia del CNE de modificar los circuitos electores. Se presume de fraude en las elecciones presidenciales de octubre 2012, Chávez-Capriles, y en las elecciones presidenciales de abril de 2013, Maduro-Capriles, se cantó fraude, se pidió auditoria voto por voto, y se llevó el caso a instancias internacionales, por cierto, ¿qué pasó con eso?, creo saberlo. ¿Alguien pudiera explicar qué pasó en las elecciones de gobernadores y alcaldes? Este es un gobierno que aspira, y lo está logrando, ser un colectivismo-totalitario, en forma de dictadura comunista. Así de simple, lo han hecho todo para llegar allí, con la venía de los partidos políticos de oposición. ¿Y quién paga los platos rotos?, nosotros, los “empobrecidos”. Una parte importante del pueblo que no es considerada pueblo, y por tanto, no es escuchada, pero que se ha volcado a todos los llamados que se les ha hecho. Sin embargo, ha sido despreciada por los partidos políticos, claro, con nosotros no se puede ser populista. Para los “pobres” el golpe no ha sido tan impactante como para la clase media, y con esto no quiero decir, que no sufren la crisis, solo que lo hacen en menor grado que los “empobrecidos”. Las pérdidas han sido importantes en calidad de vida. No quiero que se malinterpreten mis palabras, como dice Chuo en la entrevista: “el nexo entre los sectores populares y la clase media, no solo es teórico, sino consanguíneo. Toda familia de clase media tiene a su papá o a su abuelito viviendo en el barrio. Por tanto, la clase media es pueblo que aprovechó las oportunidades de la democracia para mejorar su condición de vida”. Eso es completamente cierto. Los “empobrecidos”, vemos a nuestros hijos marcharse del país, en la búsqueda de mejores condiciones de vida. Los “empobrecidos”, hemos perdido bienes materiales, fruto de nuestro esfuerzo, y vemos, cómo lo que nos queda se deteriora y pierde valor. Los “empobrecidos”, tememos salir de noche, a disfrutar de un cine, cena, o simplemente, a divertirnos aunque sea un poco como consecuencia de una inseguridad que se desenvuelve con total impunidad. Los “empobrecidos”, nos hemos visto en la necesidad de dedicar tiempo, mucho tiempo, a la búsqueda de alimentos, medicinas, repuestos para vehículos y otros, disminuyendo así nuestra productividad y generación de recursos para tratar de mantenernos en un nivel de vida que cada vez se aleja más de lo fue e inalcanzable de lo que podía ser. Pese a todo esto, y dado nuestro talante democrático, hemos apoyado toda propuesta de movilización de los partidos de oposición. Nuestros estudiantes, decidieron apoyar La Salida, y se lanzaron a la calle a protestar. Lo único que recibieron fue sangre, cárcel, y persecución. Fueron atacados con tanta saña, que podemos interpretarlo como sadismo. ¿Qué hizo la MUD?, se aprovechó de que en los primeros meses de protestas, al gobierno le temblaron las piernas, e invocaron a diálogo que lo único que logró fue legitimar la dictadura, y desahogar la frustración de nunca haber tenido la oportunidad de sentarse de tú a tú con el gobierno en Miraflores. Y peor aún, es que hayan cometido la barbaridad de responsabilizar de las muertes a Leopoldo López, exculpando al gobierno, y por ende, autorizando cualquier nivel de represión en cualquier protesta que en adelante ocurra. Para colmo de males, en la MUD consideran que saldremos de la dictadura pasito a pasito, por la vía electoral. Piensen en lo que sufrimos y padecemos, y traten de imaginar la situación socio-económica en junio de 2015. Seguro verán que estará mucho peor que ahora, y así será, con la diferencia de que tendremos una dictadura comunista consolidada. Es por ello, que no veo luz al final del túnel, porque además, las alternativas diferentes a la MUD son prácticamente inexistentes. Por un lado, tenemos al mayamero Robert Alonso instigando a la protesta desde su laptop, mátense ustedes para yo poder regresar (por esto, seguro seré insultado). Por otro lado, tenemos a Marco Polesel, un secesionista que considera que la solución es picar el país por la mitad, haciendo un símil de la Alemania post-guerra, y para colmo adorador de Pinochet (y por esto también). Y por último, tenemos a Juan Carlos Sosa Azpúrua, que aunque tiene razón en sus planteamientos no ha tenido posibilidades de transmitir su mensaje a todo el país, convertir su propuesta en popular, y a quien considero deberíamos prestarle más atención, su propuesta de desobediencia civil es el deber ser. En fin, veo unos partidos de oposición viviendo en una democracia imaginaria, y lamentablemente ellos son mayoría, son los que tienen la maquinaria para activar al país. Mientras, los “empobrecidos” nos sentimos defraudados, decepcionados, lo cual, muy pronto se convertirá en arrechera, y sus consecuencias serán nefastas, porque seguramente no explotará, será contenida por la indiferencia de los partidos políticos, y terminaremos siendo todos iguales, “pobres”. La luz que se veía al final del túnel, la apagó la MUD electorera, por ello, con mucho dolor, pero pensando en el futuro de mis hijos, siento que debemos emigrar, es entonces, que la realidad salta y con crueldad me dice: eres un “empobrecido”, ¿cómo te vas a ir?.