miércoles, 7 de enero de 2015

¡FELIZ AÑO 2015!, PERDÓN, ¡POSIBLE FELIZ AÑO 2016!

Mundialmente, es una tradición desear un feliz año nuevo, no solamente para el prójimo, sino también para uno mismo. En Venezuela, este deseo para todos se encuentra a nivel de milagro. Una de las primeras declaraciones de Maduro en este año que inicia es que se acelerará la implantación del modelo socialista. Recordemos que a finales de 2014, se aprobaron un conjunto de leyes en materia económica que concuerdan con esta declaración, y con el Plan de la Patria 2013-2019. Acelerar el “proceso”, es consecuencia de la falta de liderazgo del heredero al trono comunista. Chávez sabía que sin él sería cuesta arriba continuar la implantación por goteo. Lo preocupante, es que, a pesar de la colosal crisis que vivimos, gracias al triunvirato de la MUD Maduro se ha sostenido en el poder. Con los precios del petróleo a la baja, (estos momentos cerca de los 40 dólares por barril), una inflación que cerrará 2014 en aproximadamente 70%, y en lo que respecta a alimento cerca del 100%, con escasez en los artículos de primera necesidad incluidas las medicinas, y un desempleo creciente, a pesar del maquillaje, el panorama luce desolador. El 2015 se perfila como el año de la estocada final a la empresa privada en lo que a manufactura se refiere, así se desprende del cuerpo de leyes comentado, y el cierre al acceso de divisas. El gobierno ha utilizado el control de cambio como la soga que estrangula. Es conocida la monstruosa deuda en divisas que el gobierno mantiene con el sector privado, y que nos ha llevado a un default selectivo. Como ejemplo, las ensambladoras de vehículos redujeron su producción en 78,43% (hasta noviembre), y en estos momentos mantienen al personal de vacaciones. Se inicia 2015 en estanflación, y con una alta probabilidad de que los resultados anteriores empeoren, y que alcancen niveles inimaginables. La clase media sufrirá con rigor las consecuencias de la prolongación de la crisis. Crecerán los “empobrecidos”, y con ellos las migraciones de jóvenes profesionales, añadiendo el sufrimiento de la separación familiar. Y mientras vemos como esto sucede, los principales partidos políticos de oposición del país, que controlan la MUD (Acción Democrática, Primero Justicia y Un Nuevo tiempo) esperan por elecciones parlamentarias. Me asombra, como a diario, afirman que estas elecciones solucionarán nuestros problemas. Nada más alejado de la realidad, y no sé si calificarlo de ingenuidad, estupidez o colaboración. El PSUV, de manera inconstitucional renovó los poderes públicos. Aun así, siguen vendiendo estas elecciones como la panacea que aliviará todos nuestros males. Toda democracia implica elecciones, pero toda elección no necesariamente es democracia. Así que, todo indica, que comenzar los cambios depende exclusivamente de nosotros, la sociedad civil, no importa si perteneces o simpatizas con un partido político. Es cierto que los partidos políticos son necesarios para una democracia, pero en estos momentos, sus cogollos los han convertido en un medio para fortalecer y legitimar la implantación de un sistema totalitario. ¿De verdad creen que ellos seguirán manteniendo sus cuotas de poder?, ¿ya olvidaron lo que le pasó al salvador Raúl Isaías Baduel y a su familia? Es hora de organizarnos, convocar en cada pueblo, barrio, u urbanización a reunirse en asamblea de ciudadanos y comenzar a planificar las acciones que deben tomarse, y para exigirle a los partidos políticos que las decisiones deben partir de nuestras necesidades, no las de ellos. Llegó el momento de que políticos como Henry Ramos Allup, Julio Borges, Manuel Rosales y Henrique Capriles, entiendan esto, nos corresponde exigirlo. De lo contrario, será una ofensa desear un feliz año 2016. Serán las próximas generaciones las que vivirán las miserias del comunismo.

2 comentarios:

  1. Al finalizar un año hay propositos y metas que no fueron alcanzadas y se esperan lograr en el nuevo año, pero este 2015 viene cargado de expectativas negativas y mucha incertidumbre; por lo cual solo deseo que se de el primer paso para empezar a reconstruir el país, porque si seguimos así se ajustaria muy bien el refran "NO ES IGUAL LLAMAR AL DIABLO QUE VERLO LLEGAR".

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  2. Ciertamente, y a lo lejos se distingue el diablo, solo que algunos sufren de tal miopía solo ven una mancha roja.

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